De la RAE: Curiosidades de la lengua española.

«Nunca lo hubiera dicho»: nuevo libro dedicado a las curiosidades sobre la lengua española

21 de marzo de 2022

Llega a las librerías Nunca lo hubiera dicho, un libro dedicado a curiosidades sobre la lengua española, que da inicio a la colección Hablantes, una nueva línea de divulgación lingüística avalada por la Real Academia Española (RAE) y la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE). Publicada por Penguin Random House bajo su sello Taurus, y edición al cuidado de la académica de número y escritora Soledad Puértolas.

En Nunca lo hubiera dicho se abordan de manera clara y amena asuntos poco conocidos, curiosidades y anécdotas relacionados con la historia del español, el léxico, la ortografía o la gramática: castellano o español, el mito del español más puro, la discreción de la letra hache, los acentos que engañan, la palabra que no se puede escribir… 

«Al hablar, al expresar o poner por escrito pensamientos, emociones, ilusiones y sueños, somos nosotros, los usuarios de la lengua, la razón de ser de los diccionarios, de los manuales que se refieren a ella y de estos textos de vocación divulgativa dirigidos al amplio público lector, que responden a uno de los objetivos primordiales de las academias», explica la académica Soledad Puértolas.

LA COLECCIÓN

«Nunca lo hubiera dicho»

Hablantes responde al propósito de la RAE y la ASALE de acercar el conocimiento de la lengua a un amplio público lector. El uso de la lengua nos plantea muchas preguntas y suscita en nosotros inquietudes, dudas, curiosidad e interés. La lengua, reflejo de nuestra historia, está llena de señales del pasado. A la vez, aspira a captar las novedades del presente y está atenta a cuanto sucede en el mundo en los diferentes ámbitos de la vida. El futuro también forma parte de la lengua. Hechos, pensamientos, teorías, problemas, emociones, sentimientos, sueños: todo cabe en ella, todo busca ser expresado y comunicado. Hemos creado el lenguaje para tratar de entendernos unos a otros. Nosotros, los hablantes, somos, al mismo tiempo, los creadores y los usuarios de la lengua. A ellos, a todos nosotros, quiere dirigirse esta colección.

En diferentes volúmenes, se abordará un amplio abanico de temas referidos a los distintos aspectos de la lengua: historia, etimología, ortografía, puntuación, gramática, semántica, dudas más frecuentes, modismos, diversidad, extranjerismos, neologismos…

Se ha querido resaltar el carácter protagonista de los hablantes al llevar al título de la colección la palabra que hace referencia a ellos, a nosotros. Hablantes es el participio presente del verbo hablar. Lleva en sí la idea de la continua creación de las palabras, recoge el pasado e intuye el futuro. Engloba a personas de diferentes edades, sexos, países y condiciones. Sus tres vocales configuran una mayoría de sonidos abiertos, que, unidos por la amalgama que forman las consonantes, nos invitan a hacer uso de las palabras, a interesarnos más por la forma en que hablamos, a emplear el lenguaje con claridad, con precisión, con estilo. Como hablantes, queremos adentrarnos por los caminos internos y más o menos ocultos de la lengua, volver a recorrer con nueva mirada los senderos más anchos y conocidos, disfrutar enteramente de este instrumento insustituible que es la lengua y ampliar nuestra capacidad de expresión y de comunicación.

En palabras de Santiago Muñoz Machado, director de la Real Academia Española, «el XVI Congreso de la Asociación de Academias de la Lengua Española (Sevilla, 2019) aprobó un ambicioso programa que incluye, como parte esencial, una nueva iniciativa con el propósito de ampliar esa línea de trabajo y de ofrecer un servicio renovado a la comunidad hispanohablante. El primer fruto de esta iniciativa es una nueva colección de libros divulgativos, Hablantes, que tratará distintas cuestiones de interés en torno a la lengua española. Esta nueva orientación está destinada a un público amplio y heterogéneo, no especializado ni de perfil educativo o profesional, pero interesado en saber más sobre la lengua que hablamos».

Corrección de estilo y ortotipográfica

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Corrección de estilo y ortotipográfica

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En este artículo intentaremos responder a una de las dudas que nos plantean muchas personas que diariamente nos consultan sobre nuestro servicio de corrección de textos: ¿Qué diferencias hay entre una corrección ortotipográfica y una corrección de estilo?

Algunos autores se muestran reacios a permitir que alguien corrija su libro porque creen que la corrección es una invasión a su estilo o una reescritura del textoNada más alejado de la realidad. Continúa leyendo y conocerás las principales maneras de corregir un texto y las características de cada una de ellas.

¿Necesitas una corrección de un texto? ▶️Más información aquí◀️.

Corrección ortotipográfica: definición

Hay distintas maneras de corregir un texto. La más superficial es la corrección ortotipográfica. La corrección ortotipográfica consiste en ajustar el texto a las normas ortográficas dictadas por la Real Academia Española (RAE).

Corregir tildes, puntos, comas, «b» y «v», etc., son tareas propias de una corrección ortotipográfica.

Pero este tipo de corrección también abarca todo lo relativo a la tipografía, es decir, al correcto uso de los espacios, las cursivas, los saltos de línea, las cajas de texto y demás opciones de formato.

Corrección de estilo y ortotipográfica: diferencias

La corrección ortotipográfica no indaga el sentido del texto, se limita solamente a cuestiones de forma.

En cambio, la corrección de estilo parte de una lectura global del texto y una reflexión sobre su significado. En una corrección de estilo, el corrector ayuda al autor a expresar el mensaje con claridad, de manera que el lector sea capaz de comprenderlo sin inconvenientes.

Simplificar el vocabulario cuando sea necesario, corregir el uso impropio de giros y modismos, eliminar vicios gramaticales… estas son solo algunas de las tareas que implica una corrección de estilo.

Corrección de estilo de un libro

La corrección ortotipográfica y la corrección de estilo no son muy útiles por separado. Imagina que has corregido completamente la ortografía de tu libro, pero el mensaje no se entiende bien.

O imagina el caso contrario: un texto que se comprende claramente, pero está lleno de errores ortotipográficos.

Un servicio profesional de corrección de textos debe incluir ambas correcciones para garantizar un libro optimizado tanto en cuestiones de forma como en cuestiones de fondo.

¿Qué se realiza antes, corrección ortotipográfica o de estilo?

En realidad, no hay una única forma de corregir un texto. Hay algunos correctores que realizan la corrección ortotipográfica antes de corregir el estilo del texto. También hay correctores que se encargan primero del estilo y luego se ocupan del aspecto ortotipográfico.

Lo más común es hacer ambas correcciones a la vez, y luego hacer una última revisión exhaustiva de lo estrictamente formal, es decir, la ortografía y la tipografía.

Cómo hacer una corrección de estilo

Muchos autores desean corregir su libro por sí mismos. Es posible que lo consigan, pero también es poco probable.

Para corregir bien un texto hay un único camino: estudiar lengua y literatura durante muchos años.

Hay algunos correctores autodidactas. Otros (la mayoría) tienen una sólida formación universitaria en morfología, sintaxis, historia de la literatura, semiótica, lenguas extranjeras y un interminable etcétera.

Además, un buen corrector tiene conocimientos sobre el mundo, desde las últimas tendencias de Twitter hasta las civilizaciones prehistóricas. Evidentemente, no puede especializarse en todo, pero, para ser buen corrector, hay que tener un fuerte espíritu crítico y una mente curiosa.

Corrección de estilo_infografia
Infografía corrección de estilo

Corrección de estilo editorial

Hasta hace algunos años, la corrección de texto era algo inaccesible para la mayoría de escritores. No nos referimos a los autores famosos, aquellos que publican en grandes sellos multinacionales. Para ellos, todos los servicios editoriales estuvieron garantizados desde siempre.

Pero los autores independientes, sin contratos con una editorial, estaban obligados a corregir su libro por sí mismos o a buscar ayuda de un familiar o un amigo con muy buena voluntad y pocos conocimientos sobre lengua.

Los tiempos cambiaron, ahora tú también puedes contratar a un corrector profesional a través de editoriales de autoedición, como la nuestra, donde puedes elegir los servicios que necesites para la edición de tu libro.

Blog de corrección de estilo

Hay muchos blogs dedicados a la temática de la corrección de estilo, tanto en América como en España. En ellos puedes encontrar información específica y resolver tus dudas sobre el uso correcto de la lengua.

Te invitamos a recorrer nuestro blog, donde encontrarás toda la información que necesitas para publicar tu libro con calidad profesional y venderlo en todo el mundo.

Corrección de estilo en inglés

En inglés, la corrección de textos se denomina proofreading. La palabra proofreading también suele traducirse en español como «corrección de pruebas».

Un sinónimo de proofreading es proofing. En inglés, al corrector de textos se lo denomina proofreader.

Nuestra editorial solo corrige textos en español, incluidas traducciones desde el inglés, el francés o cualquier otra lengua.

Corrección de estilo: carrera

La inmensa demanda de correctores de textos ha causado un aumento considerable en la oferta educativa para formarse en esa disciplina.

Es cada vez más habitual encontrar nuevas carreras de pregrado, grado y posgrado que te ofrecen formación como corrector profesional.

La carrera de corrector literario es gratis o hay que pagar para estudiar, dependiendo del país en el que te encuentres. Realiza una búsqueda y descubre las opciones educativas sobre esta fascinante área del conocimiento.

Formación en corrección de estilo

Los contenidos que se enseñan en la carrera de corrector de estilo varían de un país a otro y de una institución a otra.

Pero, en general, te enseñan lo siguiente:

#1. Ortografía

Este es el aspecto básico de cualquier corrección de texto. La mayoría de las personas asocian la tarea del corrector a poner tildes, puntos, mayúsculas… y no se equivocan, es una parte fundamental del trabajo.

#2. Gramática

La gramática estudia las distintas variaciones que se dan en cada categoría gramatical, por ejemplo, conjugación de los verbos, flexión de los sustantivos, declinación de los pronombres, etc., y las relaciones de las palabras en la oración: sujeto, objeto directo, núcleo sintáctico, etc.

#3. Lingüística

La lingüística es el estudio científico de la lengua. Abarca la ortografía y la gramática, pero no se limita solo a estos aspectos normativos.

La lingüística ofrece una perspectiva global sobre las lenguas humanas, teniendo en cuenta su aspecto social e individual, la expresión oral y escrita, la lectura, la adquisición del lenguaje y los procesos cerebrales implícitos en ella, etcétera.

#4. Escritura creativa

Escribir y corregir son tareas diferentes, pero estrechamente vinculadas. Un buen corrector debe ser capaz de intervenir el texto lo mínimo e indispensable para que el mensaje sea transmitido con claridad.

A veces, estas intervenciones implican la escritura de una oración o una línea de texto. Para escribir ese texto, por más breve que sea, es necesaria una formación específica.

#5. Experiencia como corrector de estilo

Todo lo dicho anteriormente no tiene ningún valor sin una práctica constante y prolongada. La experiencia hace al maestro y lo más recomendable es contratar un corrector cuyos antecedentes puedas comprobar.

Manual práctico para la corrección de estilo

La Real Academia Española pone a disposición del público en general un fragmento de su manual sobre corrección de textos: el Libro de estilo de la lengua española según la norma panhispánica.

Puedes adquirir el libro completo online.

RAE: corrección de estilo

Además del libro mencionado, también puedes contar con recursos gratuitos para comenzar tu formación como corrector de textos.

Lo principal es tener siempre a mano el Diccionario de la lengua española, que se puede consultar de manera completamente gratuita.

También puedes buscar información en la sección Dudas rápidas del Portal lingüístico de la RAE.

Otra excelente opción es el Diccionario panhispánico de dudas, pero ten en cuenta que es una publicación un tanto desactualizada.

Por último, te recomendamos la Fundación del Español Urgente (Fundéu), donde puedes buscar respuestas a dudas cotidianas, y también la cuenta de Twitter de la RAE, RAEinforma, que responde consultas en pocas horas.

Amazon: corrección de estilo y ortotipográfica

Es cada vez más difícil negar que la autopublicación de libros es la mejor opción para autores de todo el mundo.

Con Amazon KDP puedes publicar en ebook o en papel y recibir hasta el 70 % de las ganancias por tu libro. Eso es ampliamente más que lo que ofrecen las editoriales tradicionales.

Amazon KDP es una excelente oportunidad de negocio para los autores independientes. Lamentablemente, muchos de ellos no saben que un libro con errores de ortografía y gramática causa el rechazo inmediato de muchísimos lectores.

En la actualidad, Amazon no ofrece el servicio de corrección de textos. Pero no te preocupes, somos expertos en autopublicación y no solo podemos corregir tu texto hasta en el más mínimo detalle, también podemos ayudarte a publicarlo con calidad.

Corrección ortotipográfica

Una corrección ortotipográfica tiene, como su nombre lo indica, dos partes. La primera de ellas corresponde a la ortografía. En esta parte del trabajo, el corrector corrige cualquier falta ortográfica que pueda encontrar en el texto: tildes, empleo incorrecto de las letras («s», «c» y «z», por ejemplo), uso inadecuado de los signos de puntuación, construcción defectuosa de abreviaturas, etc.

Todo esto se realiza teniendo en cuenta las recomendaciones de la Real Academia Española y su última actualización de las normas ortográficas realizada en 2010.

Por otro lado está la corrección tipográfica. Con este tipo de corrección se unifica el uso de comillas, cursivas y negrita en todo el texto, pero también se eliminan espacios sobrantes y se hace una revisión exhaustiva del índice, las citas, la bibliografía y las notas al pie. Además se controlan el interlineado y los saltos de página, entre muchos otros aspectos tipográficos.

En el siguiente ejemplo podrás comparar un texto sin corregir con otra versión del mismo texto luego de una corrección ortotipográfica:

Texto sin corrección

Si aun no tienes el “documento” yo te lo envió. Así puedas verlo tú también, En base a él definitivamente sacarás tus propias conclusiones. Eh hecho todo lo posible por esconderlo. Si los enemigos lo hayan definitivamente estarás en problemas,. Toma esta navaja. Si tienes problemas, defiéndete con la misma. Contra esos «pillos», la previsión y el cuidado es la mejor estrategia para defenderse de esos pillos  Adios!

Texto con corrección ortotipográfica

Si aún no tienes el «documento» yo te lo envío. Así puedes verlo tú también. En base a él definitivamente sacarás tus propias conclusiones. He hecho todo lo posible por esconderlo. Si los enemigos lo hallan definitivamente estarás en problemas. Toma esta navaja. Si tienes problemas, defiéndete con la misma. Contra esos «pillos», la previsión y el cuidado es la mejor estrategia para defenderse de esos «pillos». ¡Adiós!

Como podrás advertir, la corrección ortotipográfica mejora notablemente el texto, pero no es suficiente por sí sola porque no contempla todas las clases de fallos textuales posibles. Por eso es muy común que queden muchos errores en el texto después de la revisión ortotipográficaPara corregir completamente un texto, además de la comprobación ortotipográfica, es necesaria una verificación de estilo.

Corrección ortotipográfica_infografia
Infografía corrección ortotipográfica

Corrección de estilo

En una corrección de estilo se trabaja desde un enfoque más literario. Se revisan el vocabulario, la sintaxis, la expresividad y, sobre todo, se procura ayudar al autor a cumplir su objetivo comunicativo de manera eficiente.

Con ese fin, se realizan los cambios mínimos indispensables que dan como resultado un texto óptimo en corrección y de fácil lecturase eliminan muletillas y repeticiones innecesarias de ideas, se introducen conectores para dar mayor coherencia al textose simplifica el uso de oraciones subordinadas innecesarias, etc.

Para realizar una buena corrección del estiloel corrector primero debe leer razonadamente todo el texto e identificar el estilo propio del autor. A continuación, debe procurar que ese estilo sea respetado de manera homogénea en todo el texto, ayudando al autor a obtener una mejor versión de su propia obra.

Es importante aclarar que, si bien los correctores son profesionales muy experimentados en la corrección de textos de toda clase, jamás toman decisiones arriesgadas por su propia cuenta y, ante dudas que no pueden resolver con sus conocimientos, consultan inmediatamente al autor del texto.

Debemos tener en cuenta que una corrección estilística muy «intensa» puede hacer que el autor no reconozca el texto como suyo, algo que puede provocarle decepción y enojo.

Veamos cómo funciona la corrección de estilo con el texto del ejemplo anterior:

Texto con corrección ortotipográfica

Si aún no tienes el «documento» yo te lo envío. Así puedes verlo tú también. En base a él definitivamente sacarás tus propias conclusiones. He hecho todo lo posible por esconderlo. Si los enemigos lo hallan definitivamente estarás en problemas. Toma esta navaja. Si tienes problemas, defiéndete con la misma. Contra esos «pillos», la previsión y el cuidado es la mejor estrategia para defenderse de esos «pillos». ¡Adiós!

Texto con corrección ortotipográfica + corrección de estilo

Si aún no tienes el «documento» yo te lo envío. Así puedes verlo tú también. Con base en él sacarás tus propias conclusiones. He hecho todo lo posible por esconderlo. Si los enemigos lo hallan definitivamente estarás en problemas. Toma esta navaja. Si tienes dificultades, defiéndete con ella. La previsión y el cuidado son las mejores estrategias para defenderse de esos «pillos». ¡Adiós!

Como podrás ver, el sentido del texto sigue siendo exactamente el mismo desde la versión sin corregir hasta la versión totalmente corregida, pero, sin duda, el texto final permite una lectura más ágil y agradable, sin contar que ya no tiene errores ortotipográficos.

Independientemente de la calidad artística de tu trabajo como escritor, publicar un texto correcto en ortografía y estilo es una manera de mostrar respeto por el lector y compromiso con tu profesión.CLIC PARA TUITEAR

Necesitas ambas correcciones

Afasia: la lucha de un cerebro contra la nada

Hay enfermedades que afectan a las neuronas que procesan el lenguaje. La pérdida de cualquiera de estas capacidades lingüísticas nos afecta como ninguna otra discapacidad. Porque los seres humanos somos seres lingüísticos.

Por Mamen Horno

18 abril 2022

Si hay una cosa que me inquieta del ser humano es nuestra capacidad de banalizar los milagros que nos rodean cada día. Una planta naciendo entre el asfalto, la posibilidad de engendrar un hijo, una amistad que te acompaña durante toda la vida. Si uno lo piensa despacio, son esas cosas las que dan sentido a la vida y, sin embargo, de tan habituales, no somos capaces de pararnos y maravillarnos por ellas. Hasta que se pierden, claro. Ahí es cuando su silenciosa presencia de antes se convierte en una ausencia que se escucha a gritos.

Esto es, precisamente, lo que ocurre con el lenguaje. Que seamos capaces de expresar con palabras nuestros pensamientos es uno de los milagros más fabulosos con los que contamos, fruto de una íntima imbricación de biología y cultura. Y, como todo milagro, pasa desapercibido. Hasta que se pierde y, sin él, la nada amenaza con habitar por completo nuestro cerebro. Una nada absoluta que no solo nos roba las relaciones sociales, sino incluso nuestro pensamiento y nuestra autonomía. 

Porque hay determinadas enfermedades o accidentes que afectan a las neuronas que procesan el lenguaje. Tras la despedida de Bruce Willis y la avalancha de noticias que han seguido a la noticia, seguro que todos sabéis de qué hablo. Puede ser un ictus, un traumatismo craneoencefálico (provocado por un accidente de tráfico, por ejemplo), una infección viral o un proceso degenerativo de demencia. Sea por lo que fuere, algunas redes neuronales se ven comprometidas y se pierde la capacidad de pronunciar de forma fluida los sonidos del habla, o la de comprender lo que escuchamos, o la de crear frases adecuadas o, por supuesto, la de acceder a las palabras que necesitamos expresar. La pérdida de cualquiera de estas capacidades lingüísticas nos afecta como ninguna otra discapacidad. Porque lo veamos o no, los seres humanos somos, entre todas las cosas, seres lingüísticos.

Afortunadamente para nosotros, nuestro cerebro es maravilloso y es capaz de sobreponerse al daño neuronal. Gracias a su plasticidad y con la terapia adecuada, otras neuronas pueden llegar a ejercer las funciones lingüísticas perdidas. Es un largo camino, complejo y frustrante, sobre todo al principio, pero esperanzador en cualquier caso: si el daño neuronal ha sido puntual, podemos albergar la esperanza de ser quienes fuimos; si, por el contrario, se trata de una enfermedad neurodegenerativa, es posible ralentizar en cierto modo los síntomas. En ambos casos, un equipo multidisciplinar de especialistas (neurólogos, psicólogos, logopedas, terapeutas, pero también lingüistas) pone todo su conocimiento y experiencia en acompañar al enfermo en su tarea de recuperación. 

Y digo acompañar porque, sin lugar a dudas, el protagonista de la recuperación es la persona que tiene afasia. Será ella la que tendrá que luchar contra la nada, repetir ejercicios, impedir el bloqueo del desánimo. Los profesionales que trabajan con ella hacen bien en observar detenidamente las estrategias que, de forma intuitiva, lleva a cabo para vencer la incomunicación. La terapia no deja de ser una sistematización científicamente probada de lo que el cerebro ya intuye que puede hacer.

Es difícil ponerse en el lugar de una persona con afasia, pero es un ejercicio de empatía muy beneficioso, tanto para los que la sufren, como para los que no somos conscientes de lo que implica tener lenguaje con el que verbalizar nuestros pensamientos. Os animo a que, ahora que Hollywood ha puesto el foco en esta realidad, no dejéis pasar la oportunidad de conocerla de cerca. Hay enfermos y profesionales que cuentan su experiencia en redes sociales y hay obras de ficción, como Las gratitudes, de Delphine de Vigan, que nos permiten entenderla mejor. Ojalá este foco de interés que se ha despertado no sea flor de un día.

No.281 / mayo 2022

Periodismo bajo ataque

Mamen Horno

(Madrid, 1973) es profesora de lingüística en la Universidad de Zaragoza y miembro del grupo de investigación de referencia de la DGA Psylex. En 2002 publicó el ensayo ‘Lo que la preposición esconde’ (Prensas Universitarias de Zaragoza).

AFASIA

BRUCE WILLIS

El placer de pensar

El placer de pensar

Por Fernando García Ramírez

Llegó, hace siete años llegó la muerte al entorno cercano de Fernando Savater. Murió Sara Torres, esposa y cómplice. El filósofo quedó devastado. En La peor parte describió el duelo. El vitalista Savater, apático; el entusiasta, apagado; el apasionado, sin ganas de vivir.

Anunció que ya no quería escribir más libros. Solitario en San Sebastián. En su momento demostró enorme valentía al firmar, marchar y escribir contra eta, banda asesina. Daba sus clases con guardaespaldas. Pero frente a la muerte de un ser querido no hay nada que hacer sino resistir el dolor apretando los dientes.

Le quedaba el turf, las carreras de caballos, fuente de placer inagotable. Le quedaba también la inacabable manía de escribir. Para sacar del pecho las indignaciones cotidianas y los “fulgores placenteros que halagaban los sentidos”, aceptó publicar una brevísima columna semanal en El País. Trescientas palabras. Aquellos que se quejan del espacio insuficiente, “es que no saben escribir”.

En sus orígenes mecánicos la máquina de escribir copió al piano. El dedo activa el teclado que produce, en un caso, notas musicales y en el otro letras, números y signos. La muerte había tocado a Savater, la vida se había vaciado de sentido. El mundo sin embargo lo irritaba y le seguía causando placer. Se sentó al teclado una vez a la semana. No interpretó un concierto, compuso un brevísimo artículo. Una pieza animada, ingeniosa, irónica, bien escrita. Lenta y gradualmente el entusiasmo fue ganando el cuerpo y alma del autor. “Pensando, componiendo y afinando mis columnas lo he pasado mejor que nunca.” Regresó la vida. La bitácora de ese regreso sin gloria ha quedado registrada en Solo integral, libro que reúne un bien calibrado conjunto de esos artículos, los que mejor han resistido el paso del tiempo.

En alpinismo se conoce como solo integral cuando se asciende sin ayuda de cuerdas y arneses, la modalidad más extrema. Así se siente Fernando Savater escribiendo sus artículos. No como el virtuoso que interpreta un soberbio concierto de tres minutos sino como el escalador que se aferra a la roca jugándose la vida, sin red de protección, pisando firme; así Savater asciende las dificultades de su artículo breve, con gracia, ironía y buen humor, adhiriéndose con el cuerpo a la pared de su tema, sin mirar abajo, resoplando, concentrado. Trescientas palabras, una cima para dejar el duelo.

Ha cambiado Savater, cómo no iba a cambiar luego de cincuenta años o más de estar cargando la roca del pensamiento hasta lo alto para dejarla luego caer y recomenzar todo de nuevo. Lo acusan (hoy todo el mundo acusa) de haberse derechizado, él tan de izquierdas que era. La pregunta no es cuándo Savater ha dejado de ser de izquierda sino “cómo ha cambiado tanto la izquierda que yo conocí”. La izquierda española que pacta con los separatistas (a saber, los más reaccionarios) y hace gobierno a Podemos, aliados del “populismo político corruptor”. Savater el ácrata encendido hace ahora el elogio de la familia (“los que desprecian o trivializan la familia son auténticos enemigos de la felicidad urbana”). Savater el anarquista razona ahora su apoyo a la monarquía (“preferimos conservar nuestro país democrático en su forma monárquica que verlo deshacerse en diversos retazos republicanos enfrentados”). Todos cambian, salvo los necios, que creen en principios eternos sin darse cuenta de que tales principios se establecieron como el mejor acuerdo de un momento específico.

En algunas cosas no se cambia. Savater sigue siendo el humanista impenitente, el inoportuno que continúa denunciando las trampas del poder, el artífice del lenguaje que hace todo lo posible por entregarle al lector una buena pieza argumentativa. “Una idea, dos ejemplos y tres cuartillas”, decía Camus.

No un estilo, dice Savater: un estilete. Nada como una buena esgrima intelectual para comenzar los sábados.

Se puede estar de acuerdo o en desacuerdo con los temas que plantea Savater. En lo personal yo estoy en profundo desacuerdo con un par de ellos, lo que no puedo es regatearle el temple liberal que se respira en su libro, en el que ha alcanzado el tono de alguien feliz que se pasea por el mundo soltando opiniones a diestra y siniestra, que por eso le pagan, de eso vive, y gracias a eso nosotros leemos, recibimos las ideas, las negaciones, las explicaciones, los buenos y malos humores de este pensador que sigue pensando España, los dilemas de la ética, el letal prohibicionismo, el amor y el desamor, pero sobre todo que nos sigue hablando de libros, de ideas, que sigue criticando lo que ve.

Solo integral, un libro sobre vivir. ~

Solo integral. Una vuelta de tuerca a sus mejores ideas

Fernando Savater