Lolita. Comienzo de la novela.

  1. De Vladimir Nabokov
  1. Lolita

Lolita
VLADIMIR NABOKOV
PRIMERA PARTE

Lolita, luz de mi vida, fuego de mis entrañas. Pecado mío, alma mía. Lolita:
la punta de la lengua emprende un viaje de tres pasos desde el borde del
paladar para apoyarse, en el tercero, en el borde de los dientes. Lo.Li.Ta.
Era Lo, sencillamente Lo, por la mañana, un metro cuarenta y ocho de
estatura con pies descalzos. Era Lola con pantalones. Era Dolly en la escuela.
Era Dolores cuando firmaba. Pero en mis brazos era siempre Lolita.
¿Tuvo Lolita una precursora? Por cierto que la tuvo. En verdad, Lolita no
pudo existir para mí si un verano no hubiese amado a otra… «En un principado
junto al mar.» ¿Cuándo? Tantos años antes de que naciera Lolita como tenía
yo ese verano. Siempre puede uno contar con un asesino para una prosa
fantástica.
Señoras y señores del jurado, la prueba número uno es lo que envidiaron
los serafines de Poe, los errados, simples serafines de nobles alas. Mirad esta
maraña de espinas.

Reseña de Cien años de soledad

Cien años de Soledad

Gabriel García Márquez

Editorial La Oveja Negra Ltda., 18ª. Edición colombiana. 1989

Cien años de soledad es una de las más importantes obras escritas en lengua castellana, del escritor Gabriel José de la Concordia García Márquez, nacido en Aracataca (Magdalena, Colombia) el 6 marzo de 1927 y quien falleció el 17 de abril de 2014 en México. La novela hace su aparición en 1967 con el sello de Editorial Suramericana de Buenos Aires y es una de las obras más traducidas a otros idiomas.

Contexto histórico

En un contexto histórico que comprende desde mediados del siglo XIX hasta mediados del siglo XX, la novela narra la historia, en tercera persona o narrador pasivo heterodiegético, decir externo a la historia, de la estirpe de los Buendía (José Arcadio Buendía y Úrsula Iguarán), desde cuando partieron para fundar Macondo, la aldea, el pueblo imaginario, en que a lo largo de cien años transcurre la mayor parte de los acontecimientos de las diversas generaciones de los Buendía. Macondo nace y muere en la narración. Aunque Macondo es el espacio por excelencia, el “mundo ideal”, el paraíso, hay otros espacios relevantes en la novela, como son la casa inmensa de los Buendía, la ciénaga, el taller, la tienda y otros.

El inicio

Desde el comienzo, ningún lector se sustrae a la genialidad del relato al sumergirnos en un mundo de historias, situaciones y pasajes exagerados en el cual se mezclan, en un solo haz, la realidad con la fantasía, lo mágico, lo ficcional y lo fantástico.

“Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo. Macondo era entonces…” es una frase que desata con la inmensa fuerza de la escritura creativa toda suerte de emociones y sentimientos al conjugar recuerdos, tiempos, espacios, personajes, creencias, mitos, leyendas, historias, etcétera.

Partes narrativas

La novela se encuentra dividida en veinte partes narrativas que carecen de título y de numeración. La principal caracterización de la misma son los reiterados saltos en el tiempo hacia atrás y hacia adelante, aspecto que nos lleva a afirmar que esta es la técnica narrativa empleada por el autor que se destaca principal y especialmente en el interior de cada secuencia o parte. Es esta particularidad del relato lo que caracteriza la técnica fantástica del autor.

Después del impacto emocional de las primeras páginas, el lector queda aferrado a la fascinación y el interés por conocer la historia real o ficcional de Macondo, de los personajes que lo habitan (que no son pocos), del drama de la soledad que los agobia, de sus recuerdos y olvidos, de sus sueños y ambiciones, de sus padecimientos y creencias.

Temas centrales

Los temas centrales de la novela son la soledad, el incesto, el silencio, las enfermedades mentales con las que deben tratar los Buendía; asimismo, la libertad, la prisión, las equivocaciones y las frecuentes guerras, en la que se debaten los personajes y el propio Macondo. La explicación de esta soledad se encuentra en la incapacidad de amar de los personajes o en sus prejuicios, lo cual se rompe con el matrimonio de Mauricio Babilonia y Amaranta Úrsula, que desatan un final triste en la historia en que al único hijo procreado con amor lo devoran las hormigas. La estirpe, como figura escrito en los pergaminos, estaba condenada a cien años de soledad. Otros temas están referidos al ámbito religioso, en especial al catolicismo de los personajes, y la muerte de muchos personajes.

Acciones, trama, sucesos,

En la adolescencia, el primogénito de los Buendía mantuvo una tormentosa relación sentimental con Pilar Ternera, “una mujer alegre, deslenguada, provocativa, que ayudaba en los oficios domésticos y sabía leer el porvenir en la baraja”. El embarazo de Pilar Ternera empujó a José Arcadio a irse con los gitanos. Úrsula salió a buscarlo y, aunque no logró encontrarlo, regresó al cabo de cinco meses con la noticia de que al otro lado de la ciénaga “había pueblos que recibían el correo todos los meses y conocían las máquinas del bienestar”, que superaban el primitivo aislamiento que llevaban en Macondo. El contacto con las poblaciones vecinas supuso un impulso de prosperidad para Macondo.

Por esa misma época, el pueblo fue víctima de la peste del insomnio, episodio del que se dice que es uno de los más imaginativos de Cien años de soledad: “La india les explicó que lo más temible de la enfermedad del insomnio no era la imposibilidad de dormir, pues el cuerpo no sentía cansancio alguno, sino su inexorable evolución hacia una manifestación más crítica: el olvido. Quería decir que, cuando el enfermo se acostumbraba a su estado de vigilia, empezaban a borrarse de su memoria los recuerdos de la infancia, luego el nombre y la noción de las cosas, y por último la identidad de las personas y aun la conciencia del propio ser, hasta hundirse en una especie de idiotez sin pasado”.

Los capítulos 6, 7 y 8 dan cuenta de los levantamientos del coronel Buendía, y de cómo la tranquilidad de la aldea se altera por las guerras civiles que durante veinte años asuelan el país. Se vive el levantamiento del coronel Buendía, su encarcelamiento y su fuga, el mandato de José Arcadio y sus insólitos bandos para imponer el orden en Macondo. La muerte de Melquíades, la llegada del telégrafo; el fusilamiento de Arcadio, quien deja dos hijos, José Arcadio Segundo y Aureliano Segundo, y una niña –Remedios, la Bella–; el misterioso asesinato de José Arcadio, el sueño de los cuartos infinitos y la galería de los espejos paralelos, el enclaustramiento de Rebeca y la llovizna minúscula de flores amarillas hacen también parte de estos capítulos. Cuando todo el pueblo se hallaba ya en la fase terminal de la enfermedad, regresa de la muerte Melquíades, quien prepara una pócima y les devuelve los recuerdos a los habitantes de Macondo.

El coronel Aureliano deserta de las tropas federalistas nicaragüenses y se enrola en un buque alemán para reaparecer en su casa y fijarse otra vez en su tía Amaranta, con quien ya había tenido relaciones siendo niño todavía. No manifestaba temor alguno a que un posible hijo naciera con cola de puerco por esta relación incestuosa. “La tarde en que lo vio pasar frente a su dormitorio pensó que Pietro Crespi era un currutaco de alfeñique junto a aquel protónico cuya respiración volcánica se percibía en toda la casa”.

El nacimiento de José Arcadio, hijo de José Arcadio y Fernanda del Carpio, y la llegada de la compañía bananera a Macondo inician una nueva etapa en el diario transcurrir de la aldea. Se suma la llegada del tren amarillo, la bombilla eléctrica, el cine, el gramófono y el teléfono.

José Arcadio Segundo y Aureliano Segundo, gemelos, son los personajes principales en tiempos de la compañía bananera. Compartieron amores de juventud con la misma mujer, Petra Cotes, quien, por no distinguirlos, mantenía relaciones con ambos. La prosperidad de Macondo y los Buendía se ve acompañada de crecientes conflictos sociales que desembocan en una sangrienta represión en que mueren más tres mil obreros de las bananeras.

Entre los capítulos 13 y 15 se relatan las condiciones de Petra Cotes, con “un corazón generoso y una magnífica vocación para el amor”. Las preocupaciones de Fernanda por la Meme, las mariposas amarillas que acompañan a Mauricio Babilonia y la llegada del hijo de la Meme –otro Aureliano– marcan esta parte.

Finalmente, en Macondo se presenta un diluvio bíblico de más de cuatro años que da lugar a la última parte, entre los capítulos 16 y 20. El relato lleva a la decadencia y la destrucción de Macondo y el final de la estirpe. Los últimos descendientes de los Buendía, pertenecientes a la quinta y la sexta generaciones, apenas sobreviven en un pueblo arruinado, hasta cuando la estirpe se extingue en un descendiente con cola de cerdo, hijo de Amaranta Úrsula y Aureliano Babilonia, quien descifra las profecías del gitano Melquíades sobre Macondo. El anuncio de su destrucción se cumple en el momento mismo de su lectura.

Se recordará el capítulo 19, que relata el regreso de Amaranta Úrsula con su esposo Gastón amarrado por el cuello y 25 parejas de canarios. Gastón llega a comerse un sartal de 82 huevos de iguana; el conocimiento de Aureliano de varios idiomas, aunque nada le interesaba más que los pergaminos y su relación con Nigromanta y las acaloradas discusiones de Álvaro, Germán, Alfonso y Gabriel en la librería del sabio catalán, lo cual se constituye en un homenaje a sus cuatro amigos.

Desenlace

El último capítulo transporta al remate de la librería por el sabio catalán y el regreso suyo a su aldea mediterránea que lleva a la exclamación: “El mundo habrá acabado de joderse el día en que los hombres viajen en primera clase y la literatura en el vagón de carga”. Se suma a esto la partida de Macondo de los cuatro amigos, la tormentosa relación de Amaranta Úrsula y Aureliano, la búsqueda de la verdad de su parentesco, la soledad y el vagar de Aureliano por todo el pueblo y su llanto con el cantinero escuchando canciones de Rafael Escalona, la vista del niño arrastrado por las hormigas y la revelación de las claves definitivas de Melquíades para descubrir lo escrito en los pergaminos.

La lectura deja una increíble experiencia literaria, hasta el punto de que la confusión que en ocasiones se presenta por la cantidad de personajes, lo cual es en realidad una de las particularidades del libro, pasa a un segundo plano, aunque tratar con siete generaciones y más de 40 personajes, sin mencionar los 17 Aurelianos, no resulta nada fácil.

Personajes

Centrándose en los personajes de la familia de los Buendía, se recordará, además de los fundadores (Arcadio Buendía y Úrsula Iguarán), a José Arcadio, Aureliano, Amaranta y Rebeca, que pasan a ser la segunda generación. La tercera se constituye con Arcadio (en realidad, hijo de José Arcadio hijo y de Pilar Ternera), Aureliano José y los 17 Aurelianos. La cuarta generación está conformada por Remedios la Bella, José Arcadio Segundo y Aureliano Segundo. Renata Remedios (Meme), José Arcadio y Amaranta Úrsula pertenecen a la quinta generación. En la sexta aparecen Aureliano Babilonia, hijo de La Meme, y

Mauricio Babilonia, y en la séptima y última generación Aureliano, hijo de Aureliano Babilonia y su tía, Amaranta Úrsula, quien, como se recordar, nació con cola de cerdo, tal como Úrsula pronosticó.

Otros personajes destacados fuera de la familia de los Buendía son al corregidor Apolinar Moscote, Melquíades, Remedios Moscote, Fernanda del Carpio, Prudencio Aguilar, Petra Cotes, el padre Nicanor Reyes, Pilar Ternera, el doctor Alirio Noguera, el falso homeópata; Santa Sofía de la Piedad, mujer de Arcadio; Nicanor Ulloa y Rebeca Montiel, padres de Rebeca Buendía; Pietro Crespi y Gerineldo Márquez; Mr. Heber y Mr. Brown, de la empresa bananera; Mauricio Babilonia, Gastón, Nigromanta, las mujeres de mala vida, la Elefanta, el sabio catalán, Gastón y los cuatro amigos de Aureliano Babilonia, los discutidores Álvaro, Germán, Alfonso y Gabriel. Otros personajes son Mercedes, Rafael Escalona, Lorenzo Gavilán y Artemio Cruz.

Emociones y sentimientos

La lectura, además, desata emociones y sentimientos al conjugar recuerdos, tiempos, espacios, personajes, creencias, mitos, leyendas, historias. Los reiterados saltos en el tiempo hacia atrás y hacia adelante, y la constante repetición de los nombres en la familia dificultan la comprensión de la novela. Pero esta particularidad del relato hace parte de la técnica fantástica del autor.

Aunque la novela presenta situaciones alusivas a la realidad, como se lee en algunos de los hechos históricos relatados –las numerosas guerras civiles que se dieron en el país entre los liberales y conservadores, la existencia de la compañía bananera y la matanza de sus trabajadores–, es indudable que en la misma prevalece lo ficcional, lo fantástico, lo maravilloso, como se puede ver en la elevación de Remedios, la profecía en los pergaminos de Melquíades, la levitación del padre Nicanor, las cosas extraordinarias con las que se presentan los gitanos, los experimentos fallidos de José Arcadio, las numerosas exageraciones a lo largo de la novela, eventos literarios éstos con los cuales se marca una nueva era de la literatura latinoamericana. Asimismo, con frecuencia el autor recurre a algunas figuras literarias, entre las que se destacan: oxímoron (exageraciones), sinestesia (metáfora para indicar sensaciones corporales), anáfora (repetición para enfatizar), símil (comparación) y epifonema (frase de enseñanza).

En todo caso, fantasía, alquimia, magia, ficción, realidad, historia, se unirán alrededor de factores como recuerdos, olvidos, sueños, ambiciones, supersticiones, invenciones, costumbres, hábitos, creencias, locuras, pestes, temeridades, clarividencias y rechazos de los personajes que forman un mundo de imágenes fantásticas. Dentro de este campo, se destacan las numerosas guerras, las empresas delirantes, las cuatro calamidades que determinan la decadencia de la estirpe de los Buendía, las mariposas disecadas, los pergaminos que debían cumplir 100 años, el tren amarillo, las mujeres que flotan, la destrucción del laboratorio de alquimia, la locura de José Arcadio, el recorrido del hilo de sangre, el sueño de los cuartos infinitos y la galería de los espejos paralelos, el aire de soledad, la peste de la proliferación; la llegada de las bombillas eléctricas, el cine, el gramófono y el teléfono en la estación del tren; la llegada de Mr. Heber y Jack Brown, la levitación de Remedios, la huelga de los obreros, el asesinato de 3.406 obreros, las mariposas amarillas y muchas más.

Reseña preparada por Leonardo Gutiérrez Berdejo

Sobre la importancia de conocer la tradición literaria.

¿Por qué un escritor necesita conocer la tradición literaria?

Imagínate que has recibido una herencia. Es una herencia cuantiosa que, además, puede ayudarte mucho en tu carrera de escritor. Está libre de impuestos, solo tienes que comenzar a disfrutarla. ¿La despreciarías? Casi seguro que no. Pues esa herencia es la que te han dejado los escritores que ya han sido: la tradición literaria.

En efecto, tienes una herencia de miles de títulos, obras y autores que solo están aguardando a que te adentres en ellos y obtengas todos los beneficios que la lectura encierra, beneficios que aumentan cuando además el lector quiere ser escritor.

Sin embargo, muchos escritores desconocen esa herencia. Otros no alcanzan a comprender cómo pueden servirse de ella. Algunos incluso la desprecian, a pesar de su riqueza. Por eso hoy hablamos de las ventajas que tiene para un escritor conocer la tradición literaria y cómo servirse de ella. Porque, a fin de cuentas, todo escritor aspira a convertirse a su vez en tradición.

Por qué un escritor necesita conocer la tradición literaria

Ya hemos hablado en multitud de ocasiones acerca de que en las obras literarias, en especial en aquellas que ocupan por derecho propio un lugar entre las obras destacadas de todos los tiempos, están los ejemplos de todo lo que se puede hacer en literatura y de cómo hacerlo de la mejor manera. Los mejores maestros te ofrecen sus obras, novelas y relatos, para que estudies en ellas cómo se pueden hacer las cosas.

Al leer a los grandes autores aprendes sobre todo aquello que un buen escritor necesita conocer: el lenguaje, las estructuras, los personajes, las situaciones, las descripciones o la narración… Nunca nos cansaremos de decir que leer mucho (y bueno) es el mejor curso de escritura que un aspirante a autor puede hacer.

De hecho, muchas de las preguntas de los escritores principiantes denotan un ingenuo desconocimiento que se curaría con facilidad leyendo un poquito más. ¿Puedo usar varios narradores?, ¿cómo se usa el punto de vista?, ¿es necesario que divida mi novela en capítulos? Todas esas preguntas están contestadas en los libros que están a tu disposición, solo tienes que leerlos.

Jean-Paul Sartre dijo:

Cualquiera puede escribir, escribir es tener la paciencia de escribir, la voluntad, el aguante de escribir. El resto es cuesión de leer, leer y leer.

Pero más allá de la escuela que la buena literatura establece para los principiantes, todo autor debe ser consciente de que también las obras que él escribe (o aspira a escribir) se inscriben dentro de esa enorme corriente, ese acervo del que es heredero, el flujo constante que es la tradición literaria.

Qué es la tradición literaria

La tradición sería, por tanto, el corpus de toda la narrativa de ficción creada hasta el momento. Cada novela, relato, poema, obra de teatro, etc., escritos formarían parte de la tradición.

Sin embargo, la tradición es también selección. No todas las obras escritas pasan a formar parte de la tradición. Muchas de ellas, incluso cuando tuvieron éxito en su momento, no llegan a formar parte del acervo del que todos somos herederos; otras entraron en ese acervo para salir algún tiempo después; y otras que no ingresaron en el momento de su creación, pueden ser rescatadas incluso mucho tiempo después.

La tradición es por tanto algo vivo, algo que no deja de mutar. Hay obras que entran y obras que salen. Pero las que forman parte de la tradición, de eso que se ha dado en llamar el canon, son obras consideradas modélicas.

Como es lógico, a un escritor que comienza le interesa tener modelos, referentes, ejemplos en los que poder inspirarse y de los que poder aprender. ¿Qué mejor sitio para buscar tus modelos que entre las obras que por sus especialidades cualidades han logrado formar parte del acervo literario?

En su ensayo Continuidad y ruptura, Javier Aparicio Maydeu apunta:

[…] Resulta harto difícil poder admitir que la creatividad surja de forma sólida al margen del dominio del «oficio», esto es, de los artificios, trucos y ardides aprendidos en la obra ajena a través de lecturas fructíferas de […] narraciones que lleven en volandas, y formalicen y sustenten, las intuiciones propias.

Pero, más allá de la faceta de mero aprendizaje (y es una faceta importante que no conviene obviar), lo cierto es que tu propia obra emana, lo sepas o no, lo quieras o no, de esa tradición.

Una obra, cualquier obra, no surge de la nada, sino que es en gran parte producto de todas las obras que se han hecho hasta el momento. Cada escritor es heredero de los que escribieron antes que él, es su sucesor, de algún modo continúa su labor y la lleva un poquito más allá.

Marcel Proust apuntaba que cada nuevo escritor original progresaba sobre el que le había precedido. Y Camilo José Cela decía: «La literatura es una carrera de antorchas. En cada generación se lleva el testigo hasta donde se puede y ahí se le entrega al escritor de la etapa siguiente».

No podrás participar en esa carrera adecuadamente si no conoces a los escritores que han corrido antes que tú y que te tienden el relevo.

La importancia de leer

En Cartas a un joven novelista, Mario Vargas Llosa da el siguiente consejo:

[…] en vista de esas perentorias exigencias de consejos prácticos de su carta, le doy este: ya que no se puede ser un novelista sin tener un estilo coherente y necesario, busque y encuentre su estilo. Lea muchísimo, porque es imposible tener un lenguaje rico, desenvuelto, sin leer abundante y buena literatura […]

La lectura es una de las actividades más importantes y útiles que el ser humano realiza a lo largo de su vida. En primer lugar, la lectura, del mismo modo que todas las restantes actividades intelectuales, es una actividad exclusiva de los seres humanos, únicos seres vivos que han podido desarrollar un sistema intelectual y racional de avanzada. Esto quiere decir que la lectura es una de aquellas actividades que nos define por lo que somos frente al resto de los seres vivos. La lectura es una actividad que por lo general comienza a adquirirse muy lentamente desde temprana edad y se mantiene de por vida, es decir que no se pierde con el tiempo.

Por otro lado, la importancia de la lectura también reside en el hecho de que es a través suyo que el ser humano puede comenzar a recibir conocimientos de manera formal e insertarse así en el proceso tan complejo pero útil conocido como educación. La lectura supone siempre atención, concentración, compromiso, reflexión, todos elementos que hacen a un mejor desempeño y a mejores resultados.

Leer debería ser la actividad principal de un escritor, incluso por delante de la propia escritura; y en especial de un escritor en formación.

¿Por qué es tan importante la lectura para la formación del escritor y para el posterior desarrollo de una obra rica?

El primer motivo ya te lo ha apuntado Vargas Llosa al principio de este artículo: «es imposible tener un lenguaje rico, desenvuelto, sin leer abundante y buena literatura». No se es un buen escritor si no se posee ese tipo de lenguaje. Leer te ayuda además a construir tu propia obra.

Ninguna obra artística, tampoco literaria, se construye desde cero. Lo quieras o no, la tradición literaria empapa tu obra.

Según el filósofo Hans-Georg Gadamer: La creación contemporánea está cada vez más a la sombra del gran pasado del arte que nos rodea como presente.

De modo que leer (mucho) te permite ampliar tu conocimiento sobre la tradición literaria y artística, amén de sobre muchos otros temas. Así, de la tradición literaria podrás tomar elementos técnicos y formales y nuevos recursos con los que construir tu propia obra.

Si además llevas un diario de lecturas, como se recomienda, podrás crear tu propio arsenal de técnicas y recursos del que echar mano cuando lo necesites.

Al mismo tiempo, el conocimiento del acervo literario universal va a servirte para juzgar tu propia obra al compararla con el resto de las obras que componen dicho acervo.

¿Cómo publicar un libro?

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¿Cómo tener éxito publicando un libro? El secreto está en dar los pasos necesarios para lograr tu objetivo de vender muchos libros.

En este artículo te brindamos un tutorial con instrucciones y consejos para publicar un libro con éxito.

El éxito editorial no es algo que se consiga de la noche a la mañana, pero si sigues los pasos que te mostramos aquí vas a triunfar con tu libro antes de lo que piensas.https://www.youtube.com/embed/H-Yww5JPvBk?rel=0

Autogestión total

Todos los escritores pasamos por una etapa en la que sentimos que podemos hacerlo todo solos, por nuestra cuenta y sin ayuda de nadie.

Amazon KDP es toda una tentación para los autores de este tipo porque nadie te va a exigir condiciones de fondo o de forma para publicar esa plataforma, solo debes seguir el procedimiento y tu libro quedará publicado, sin importar que la portada sea poco atractiva o el texto esté sin corregir.

Pensar que tú puedes solo con la edición de tu libro es un autoengaño, debes superar rápidamente esa idea.

Dale una cuota de sensatez a tu trabajo como escritor y date cuenta de que necesitas ayuda. ¿Puedes escribir solo? Perfecto, nadie lo pone en duda. Pero escribir es solamente la base de la publicación de libros.

Si terminaste de escribir tu libro (¡genial!) prepárate a enfrentar diez desafíos más hasta convertirlo en un éxito. ¿Aceptas el reto?

1. Corrección ortotipográfica y de estilo

Dejar la corrección del texto en manos de un corrector profesional es el verdadero primer paso para tener éxito con tu libro.

El corrector no va a cambiar tu texto, el corrector es un aliado que te permitirá expresarte de manera óptima. Busca un buen profesional y déjalo corregir tu libro hasta dejarlo perfecto.

2. Edición profesional de un libro

Para tener éxito publicando un libro debes editarlo con calidad profesional hay tres pasos imprescindibles posteriores a la corrección: informe de lectura, maquetado y diseño de portada.

El informe de lectura es una valoración objetiva de tu obra realizada por un lector experto que te señalará debilidades que debes superar y fortalezas que debes explotar en tu trabajo literario.

Maquetar un libro es darle el formato definitivo al interior. La valoración profesional del contenido, la maquetación y el diseño de portada son requisitos indispensables para publicar un buen libro.

Si tu historia va muy bien hasta la mitad, pero justo allí la trama «se hunde» y el lector se aburre, tu libro no recibirá buenas críticas. El informe de lectura te permite salvar problemas de este tipo.

Por otra parte, si cambias el margen o la tipografía en cada página, si haces saltos de línea innecesarios o eliges una imagen muy pixelada para la portada de tu libro, los lectores pensarán que es trabajo de un amateur, no de un escritor profesional.

Entonces, recapitulando: busca ayuda para corregir y optimizar el contenido de tu libro y también para maquetarlo y diseñar una buena portada. Una vez que cumplas estos requisitos tendrás una obra de calidad profesional lista para poner a la venta.

3. Página web de autor

Hacer un libro de calidad es condición necesaria para tener éxito como escritor, pero no es suficiente.

Piensa esto: en el mundo se realizan diariamente miles de millones de búsquedas en internet. Las personas están ávidas de información sobre el tema que se te ocurra, por más puntual que sea. Internet es un gigantesco mercado de ideas y de historias como las de tu libro.

Para vender tus ideas en internet necesitas tener una página web profesional. Lo más conveniente es registrar tu propio dominio (la dirección de internet que tú quieras, siempre que esté disponible) y crear contenidos textuales optimizados con palabras clave relacionadas con tu nicho literario.

Si haces un buen trabajo en tu web de autor conseguirás posicionarte como un referente en tu tema y habrás conseguido una plataforma fenomenal para vender tu libro o tus servicios profesionales.

4. Redes sociales para escritores

Hoy en día, si no estás en redes sociales, estás perdiendo una gran oportunidad. Contar con una página web es importante, pero no es suficiente. Las redes sociales concentran un inmenso volumen de tráfico y de usuarios dispuestos a comprar tu libro. Ve a su encuentro.

La red social «estándar» es Facebook. No pierdas más tiempo, crea tu página de escritor e intenta mantenerla al margen de tu perfil personal. En tu página de escritor en Facebook debes publicar contenidos relacionados con tu libro: vídeos, infografías, relatos, citas, etc.

Las redes sociales te permiten crear comunidad, te abren puertas para conectar con personas de todo el mundo que comparten intereses contigo.

Otras redes sociales ideales para escritores son Twitter, Instagram, Pinterest y Goodreads. Enfócate en al menos dos de ellas, además de Facebook. Si no eres muy amigo de la tecnología puedes obtener ayuda de un community manager que se encargue de planear y realizar publicaciones con el material que tú le proveas.

5. Publicidad de pago para vender libros

Las ventajas más notables de contratar publicidad digital de pago son dos:

1) Obtienes gran exposición de tu trabajo como autor.

2) Puedes segmentar tu público.

La segmentación te permite enfocar tus esfuerzos en el sector del público que más te interesa. Por ejemplo, si escribes libros sobre mecánica de coches, la mayoría de tus lectores serán hombres y si escribes novelas románticas tu público objetivo es mayormente femenino.

Contratando anuncios en Google Ads o Facebook Ads puedes lograr que tu publicidad se muestre solamente a las personas que te interesan según género, edad, ubicación, grado de estudios, etc.

6. Un canal con contenido literario

Para vender más libros, además de tener una página web y cuentas en redes sociales debes elegir un canal y crear contenido gratuito de calidad. Las alternativas más convenientes son hacer un podcast, un blog, un foro o un canal de YouTube.

En este canal principal debes publicar tus mejores contenidos y ser constante. Publica un vídeo, una emisión de radio o un artículo de blog a la semana.

Las redes sociales son un tanto volátiles, lo que publicas hoy se pierde de vista en un par de horas. Pero si tienes un canal cuentas con un lugar de referencia para tus lectores, una «roca» sobre la cual edificar tu negocio literario.

7. Marketing analógico

El marketing analógico o tradicional es la publicidad de pago en periódicos, revistas, emisoras de radio, etc. En el mercado actual este tipo de marketing no es suficiente por sí solo, pero sigue siendo muy valioso porque para muchas personas estos medios tienen una reputación sin igual.

Puedes contratar un banner en el periódico de tu ciudad, crear un anuncio para pasar en programas de radio populares o simplemente poner un aviso clasificado. Todas las opciones son válidas y recomendables.

8. Vender tu libro de boca a boca

Si sigues al pie de la letra los pasos anteriores las personas comenzarán a hablar de ti y de tu libro. Los anuncios de pago y el marketing de contenidos están muy bien, pero la recomendación de persona a persona tiene un valor agregado que no se consigue en otro sitio.

Cuando una persona les recomienda tu libro a sus amigos, además de reconocer y valorar tu trabajo, está generando un lazo emocional con lo que tú has escrito porque lo considera valioso y digno de conocerse: «Oye, mira este libro que compré en Amazon. ¡Es fantástico! ¿Por qué no le echas una mirada? Si te gusta, te lo regalo para tu cumpleaños».

9. Conectar con influencers y medios

¿Sabías que hay influencers que tienen más seguidores en YouTube que la cuenta oficial de CNN en Español? Pues sí, busca a El Rubius o Luisito Comunica y te sorprenderás.

Entre los medios importantes internacionales y nacionales, los influencers y los cantantes más famosos se concentra el mayor caudal de tráfico en plataformas como YouTube e Instagram.

Los grandes medios son difíciles de alcanzar, pero no inaccesibles. Intenta enviarles un mensaje directo con un contenido impactante. Podrías dar un golpe de suerte y conseguir una publicidad fenomenal completamente gratis.

Lo mismo puedes hacer con tus influencers favoritos. Mencionarlos en Twitter es una estrategia que podría darte buenos resultados.

Si un medio importante como El País o un influencer con decenas de millones de seguidores difunden contenidos sobre tu libro o simplemente mencionan tu cuenta, ese día habrás sido tocado por la varita mágica.

Pero para que esto pueda ocurrir debes realizar sistemáticamente todos los pasos que te hemos señalado hasta aquí.

10. El factor X

El factor X es una causa completamente fortuita que hace que las ventas de tu libro se disparen.

Imagina que eres médico especialista en infectología y publicaste un libro sobre protocolos de prevención a mediados de 2019. Ten la certeza de que para el momento en que estás leyendo este artículo tu libro se habrá convertido en un best seller total, no hace falta explicar por qué.

Otro ejemplo, este pertenece a la fantasía, pero podría hacerse realidad. Piensa en el día en que el primer ser humano pise suelo del planeta Marte. Con seguridad, ese hecho provocará una suba importante en las ventas de Crónicas marcianas, el clásico de Ray Bradbury.

También puede darse el caso de que publiques la biografía de una persona muy famosa y esa persona gane un premio importante como el Nobel, o sea elegida presidente, o sufra un atentado… Cualquiera de esas circunstancias hará que tu libro se venda muchísimo.

Así funciona el factor X, una mitad está completamente librada al azar, pero la otra depende de ti. Si la selección de Jamaica gana la Copa Mundial de Fútbol (algo posible, pero improbable) y no tuviste la precaución de escribir un libro sobre el fútbol en Jamaica y hacer una buena difusión de él… seguirás con las manos vacías.

¿Cómo publicar un libro con éxito?
1. Escribe y corrige el texto de tu libro hasta el más mínimo detalle.
2. Busca ayuda profesional para valorar el contenido, hacer el maquetado y diseñar la portada.
3. Crea una página web con tu dominio propio.
4. Usa las redes sociales para difundir tu trabajo literario y afianzar tu marca como escritor.
5. Haz publicidad de pago y aprovecha las posibilidades de segmentación del público.
6. Elige un canal especial para compartir tus mejores contenidos (YouTube, podcast, blog, etc.).
7. Haz marketing tradicional en periódicos, radios y revistas.
8. Confía en la difusión boca a boca de tu libro.
9. Procura llegar a influencers y medios de comunicación grandes y muéstrales tus contenidos literarios.
10. Confía en el factor X.
Infografía Éxito publicando un libro
Infografía cómo publicar un libro con éxito

Si quieres más información sobre cómo publicar un libro con éxito, en este libro encontrarás información para profundizar en cada uno de estos pasos.

Si cumples todas estas etapas de manera ordenada tu libro se convertirá en un éxito de ventas.

¿Quieres triunfar con tu libro? ¿Necesitas ayuda para corregir o maquetar? ¿Quieres diseñar una estrategia de marketing a la medida de tus necesidades?

¡Déjanos un comentario aquí abajo!

Por amor a las palabras

En la novela ‘El diccionario del mentiroso’ la autora inglesa Eley Williams demuestra su pasión por la lexicografía en todas sus ramificaciones | Foto: Wokandapix, Pixabay

Minimal Logo

La primera novela de Eley Williams, curtida en el relato breve, me atrajo debido a su temática: la emoción que suscitan en cualquier escritor las palabras, su significado, sus acepciones, su vida literaria. No obstante, me interné en sus páginas con ciertas prevenciones, al relacionarla de entrada, no sé si arbitrariamente, con Joanna Walsh, otra promesa consolidada de la narrativa británica actual, a la que Williams cita en los agradecimientos. Esta cautela procedía de que salí escaldado de los últimos cuentos de Walsh, cuyo argumento se había volatilizado, evaporado por completo, hasta reducirse a mero ejercicio formal.

Sexto Piso

Por suerte, no es el caso de El diccionario del mentiroso, con traductor a la altura del empeño lingüístico, me imagino que muy complejo para vertirlo a nuestro idioma sin perder calidad literaria, el poeta y novelista argentino afincado en España, Mariano Peyrou. La autora procura en todo momento, según avanza la trama hacia un desenlace contundente, mantener la narratividad al tiempo que afila la invención verbal y los juegos de palabras o fonológicos con mucha finura. Sirva como ejemplo una aliteración relativa al fingido ceceo del coprotagonista: “El sol de enero se solazaba, solemne y silencioso, y sesteaba sereno en el elíseo”.

Los numerosos juegos lingüísticos, de orden intelectual, están traspasados por una ironía refinada –ya en el exergo, la entrada novela: “Un pequeño relato, generalmente de amor”, procedente del Diccionario de la Lengua Inglesa de Samuel Johnson, de mitad del siglo XVIII–, no hacen ascos a nada, pues llegan hasta lo procaz, y demuestran la pasión de la novelista por la lexicografía con todas sus ramificaciones, desde lo etimológico a lo fonético, pasando por usos filológicos o acepciones diversas. Se extrema a través del hobby de Winceworth, el lexicógrafo en el que se centra la historia: la invención de palabras, “palabras fantasma”, “subrepticias ficciones”, fruto de una “ferviente imaginación” –entre ellas, con humor autocrítico,“Winceworcesco (adj.): Aquello cuyo valor reside en ser inútil”– que cuela a modo de broma o trastada como entradas “fraudulentas”, falsas, ficticias, en el “disparatado diccionario” en el que trabaja junto a otros lexicógrafos y lingüistas de campo, una extravagante panda de eruditos, a finales del siglo XIX, en una fantasmal Sala de los Escribientes, a la que denominan “establo”.

La narración propiamente dicha, transcurre en paralelo. Los capítulos, ordenados de la A a la Z alternan la anodina vida laboral del lexicógrafo aludido, sacudida por una atracción amorosa, en tercera persona, con los avatares en primera persona más de un siglo después, en nuestro tiempo, de una joven becaria, esto es, precaria, durante tres años, lesbiana, obsesionada con su falta de valor para salir del armario, currante en la misma editorial, en un edificio vanguardista muy deteriorado, casi en abandono, como la propia empresa. Con esos mimbres, trenzando extraños, pero a la larga consistentes, vínculos, entre ambos personajes, Williams consigue no sólo mantener la solidez del argumento doble, sino avivar la intriga, engrasa muy bien el artefacto narrativo, de apariencia, sólo apariencia, posmoderno, hasta la traca final del desenlace, con lo que revierte la presumible aridez del asunto.

El estilo es brillante, con un dominio de los diálogos, aun absurdos a menudo, de una naturalidad envidiable, y símiles muy logrados; a veces preciosista, es capaz de morosas descripciones, por caso, de los dibujos en el cielo de las bandadas de estorninos urbanos, para contrarrestar la prosa áspera de los días laborables, que se les hacen eternos a los dos personajes principales, cuyo talento, como el de la novelista, se vuelca en la fascinación por los detalles nimios. No sé si el prefacio –ella misma afirma que “un prefacio es mucho ruido y pocas nueces”–, salpicado de frases digresivas lapidarias, muy indicativas del sorprendente tono de la autora, es necesario, acaso ni pertinente, pese a que una de las sentencias sea decisiva para lo que nos espera: “un diccionario es un narrador poco fiable”. En todo caso el prólogo es una defensa del diccionario personal –en nuestras letras lo ensayó Rafael Argullol con su deslumbrante Breviario de la aurora– perfecto, imposible por tanto, junto a apreciaciones harto curiosas sobre el oficio de la lexicografía y los hipotéticos usuarios de las enciclopedias.

En último término el libro es una celebración de la belleza del lenguaje y el placer que proporcionan, nos proporcionan, las palabras. Con frecuencia la pasión de Williams va pareja a su inclinación por lo digresivo, más bien, divagatorio, lo mismo le da por merodear en torno al reloj de arena, tan borgeano, que por adentrarse en los vertederos informáticos. Desmiente así su guasona, apurando el campo semántico, definición del amor: “Es una bobada maravillosa, ¿verdad? Paparruchas, memeces, chorradas, pamplinas, chuminadas, sandeces, paridas, gansadas, majaderías, patochadas, necedades, etcétera”.

Fermín Herrero

Fermín Herrero

Fermín Herrero (1963, Soria). Autor de ‘La gratitud’ (Premio de las Letras y la Crítica de Castilla y León 2014 y Premio ‘Gil de Biedma’). Ha publicado los poemarios: ‘El tiempo de los usureros’, ‘Un lugar habitable’, ‘Tierras altas’, ‘Echarse al monte’, ‘Tempero’ y ‘Sin ir más lejos’. Actualmente colabora en el suplemento de cultura de ‘El Norte de Castilla’.

Javier Sierra. Autor español

Javier Sierra, Teruel (1971)

Es el único autor español contemporáneo que ha logrado situar sus novelas en el top ten de los libros más vendidos en los Estados Unidos. Sus obras se traducen a más de cuarenta idiomas y son fuente de inspiración para muchos lectores que buscan algo más que entretenimiento en un relato de intriga. Formado en el mundo del periodismo –fue cofundador de la revista mensual Año Cero en 1990, director de la revista Más Allá de la Ciencia durante siete años, además de presentador y director de espacios en radio y televisión en España-, ahora invierte su tiempo en investigar arcanos de la Historia y escribir sobre ellos. Ha dado a imprenta títulos muy populares entre los que destacan La cena secreta (publicado en 43 países), La dama azul (editado en otros 20), La ruta prohibidaLas puertas templariasEl ángel perdidoEl maestro del Prado (que fue la ficción española más vendida en 2013),  La pirámide inmortal o el Premio Planeta de Novela 2017, El Fuego Invisible, en donde se enfrenta a los enigmas de la creación artística a través de una insólita búsqueda del Grial.

En su haber se cuentan varios galardones literarios más, como su finalista al Premio de Novela Ciudad de Torrevieja por La cena secreta, o internacionales como sus tres Latino Book Awards –otorgados a la Mejor Novela Histórica del año 2007 publicada en inglés en EE.UU., por La dama azul, y a la Mejor Novela de Aventuras de 2011 en inglés y español, por El ángel perdido-. También ha recibido honores como el que en 2009 le distinguió como Hijo Adoptivo de Ágreda (Soria) por la difusión internacional dada a la vida de sor María de Jesús de Ágreda, una monja de clausura del siglo XVII a la que se atribuyó la conversión de miles de nativos americanos de Nuevo México, Arizona y Texas gracias al don místico de la bilocación. En 2017 Javier recibió asimismo la Cruz de San Jorge, la más alta condecoración que concede la provincia de Teruel, y en 2018 fue nombrado Hijo Predilecto de su ciudad. Ambos reconocimientos subrayan la contribución de su trabajo al “honor y buen nombre” de la tierra que lo vio nacer.

Todos sus libros tienen un común denominador: sirven de puente al lector para cruzar de éste a otros mundos. Y lo hacen sobre una pasarela cimentada sobre misterios científicos e históricos sólidamente documentados. A menudo el autor explica que su trabajo literario –tanto en narrativa como en ensayo- debe ser entendido como un todo. “Mientras que en mis libros de investigación traslado grandes preguntas al lector, en mis novelas pongo a funcionar mi imaginación para proponer respuestas que nos las despejen”, dice.

Si algo destaca en la biografía de este escritor es su precocidad. Se adentró en el mundo de la comunicación con apenas doce años cuando se puso al frente de un programa de radio semanal para una audiencia infantil en su ciudad natal. En esa época ya había escrito sus primeros artículos y relatos, aunque su ingreso en la prensa escrita no se produciría hasta los dieciséis. Con diecinueve –y sus estudios de periodismo recién iniciados en Madrid- participó en la fundación de la revista mensual de divulgación Año Cero, y a los veinticuatro ya daba a imprenta su primer libro. Desde entonces, entre sus empeños personales destaca el de subrayar que lo oculto, las creencias extremas y heterodoxas, lo mágico o lo sobrenatural, forman parte inexcusable de nuestra cultura y deben ser elementos que se estudien, ponderen y divulguen con rigor. Sus obras son, pues, el resultado de ese esfuerzo y han hecho de Javier Sierra un autor con una voz propia autorizada, único en el panorama literario contemporáneo internacional.

Javier vive en Madrid. Está casado, tiene dos hijos y se encuentra trabajando –a la vez- en sus próximos tres libros.

Bibliografía

Bibliografía
El Mensaje de Pandora

2020

El Fuego Invisible

2017

La Pirámide Inmortal

2014

El Maestro del Prado

2013

El Quinto Mundo

2012

El Ángel Perdido

2011

La Ruta Prohibida

2007

La Cena Secreta

2004

Las Puertas Templarias

2000

En Busca de la Edad de Oro

2000

La Dama Azul

1998

La España extraña